TRATAMIENTO

El tratamiento de la anemia depende de la causa que la provoca. Sea cual sea, el objetivo será incrementar el nivel de oxígeno que la sangre es capaz de transportar, ya sea mediante el aumento de glóbulos rojos o la concentración de hemoglobina. Por supuesto, habrá que tratar también la causa o enfermedad que pueda haber provocado la anemia. En general bastará con la reposición de hierro por vía oral en casos de anemia ferropénica; o de vitamina B12 y ácido fólico en casos de anemia megaloblástica. Cuando se deba a pérdidas importantes de sangre se realizará una transfusión de sangre. Y en casos más específicos (como síndromes hereditarios) puede plantearse el trasplante de médula ósea. En todo caso es necesario consultar con el médico especialista para que te indique el tratamiento de la anemia más adecuado para tu caso. El tratamiento de la anemia depende de la causa.  

El Tratamiento de la Anemia Depende de la Causa

  • Anemia ferropénica. El tratamiento de esta forma de anemia suele incluir la ingesta de suplementos de hierro y cambios en la dieta. Si la causa no diagnosticada de la deficiencia de hierro es una pérdida de sangre (que no sea por menstruación), se debe localizar y detener la fuente de sangrado. Esto podría incluir una cirugía.

  • Anemia por deficiencia de vitaminas. El tratamiento de la deficiencia de ácido fólico y B-12 incluye ingerir suplementos dietéticos y aumentar estos nutrientes en la dieta. Si el sistema digestivo tiene dificultades para absorber la vitamina B-12 a partir de la comida ingerida, es posible que se necesiten inyecciones de B-12. Al principio, es posible que se suministren las inyecciones cada dos días. Con el paso del tiempo, se necesitarán inyecciones mensuales, quizás por el resto de la vida del paciente, según la situación.

  • Anemia por enfermedad crónica. No existe un tratamiento específico para este tipo de anemia. Los médicos se concentran en el tratamiento de la enfermedad no diagnosticada. Si los síntomas se tornan graves, una inyección o transfusión de eritropoyetina sintética (una hormona que normalmente producen los riñones) puede ayudar a estimular la producción de glóbulos rojos y aliviar la fatiga.
  • Anemia aplásica. El tratamiento de esta anemia puede incluir transfusiones de sangre para aumentar los niveles de glóbulos rojos. Es posible que se necesite un trasplante de médula ósea si esta está afectada y no produce glóbulos sanguíneos sanos.
  • Anemias asociadas con enfermedades de la médula ósea. El tratamiento de estas diversas enfermedades puede incluir medicamentos, quimioterapia o trasplante de médula ósea.
  • Anemias hemolíticas. El tratamiento de anemias hemolíticas incluye evitar medicamentos no recetados, tratar las infecciones relacionadas y tomar medicamentos que deprimen el sistema inmunitario, el cual podría estar atacando los glóbulos rojos.

    Según la gravedad de la anemia, se podría necesitar una transfusión de sangre o plasmaféresis. La plasmaféresis es un tipo de procedimiento de filtrado de sangre. En algunos casos, una esplenectomía puede ser útil.

  • Anemia drepanocítica. El tratamiento de esta anemia puede incluir la administración de oxígeno, analgésicos y líquidos orales e intravenosos para reducir el dolor y evitar complicaciones. Los médicos también podrían recomendar transfusiones de sangre, suplementos de ácido fólico y antibióticos.

    Un trasplante de médula ósea puede ser un tratamiento eficaz en algunas circunstancias. En el tratamiento de la anemia drepanocítica también se utiliza una droga llamada hydroxyurea (Droxia, Hydrea).

  • Talasemia. Esta anemia se puede tratar con transfusiones de sangre, suplementos de ácido fólico, medicamentos, extracción del bazo (esplenectomía) o un trasplante de células madres de médula ósea o sangre.

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